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«Poemas
del Segundo Tiempo» es
una obra plena, rica en matices y armonía, en donde el
autor logra, desde el comienzo
hasta el fin sin los altibajos propios y comunes en
la mayor parte
de las obras poéticas, plasmar
en conceptos y formas de una exquisita y depurada belleza,
la hondura de un pensamiento pleno que revela, además, un nivel
intelectual, mental y
emocional altamente positivos.
Ricardo A. Ibarra
(Buenos Aires, setiembre de 1984)
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La
primera impresión que recibí fue la de encontrar a un
poeta que sabe lo que dice;
¡y
lo dice muy bien!
En la mayor parte de sus poemas el autor emplea el verso libre, pero
la falta de orden en la estrofa
y en la rima, la suple con la acentuación.
De tal manera, el verso tiene la musicalidad que requiere,
a tal punto que la ausencia de rima no se percibe.
La profundidad de los conceptos y las magníficas figuras con
que los expresa, permiten
augurarle pleno éxito.
Ismael Marcelo Siri
(Mercedes, Bs. As., agosto de 1984)
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En
«Poemas del Segundo Tiempo» el lector se encuentra con imágenes
de alto vuelo,
conmovedoramente impredecibles y finamente pulidas y acabadas .
El autor emplea conceptos
y pensamientos tan concluyentes y valederos
que, por momentos, uno tiene la
grata
sensación de estar inmerso en
un mundo infinitamente diferente, donde la realidad de todos los
días y las cosas malas que suceden
a nuestro alrededor nunca ocurrieron.
En las Tres canciones enarmónicas
nacidas más allá del pentagrama, el autor
hace un verdadero
culto a tres de los
elementos más sublimes y
placenteros de que disponemos los seres
humanos:
la música, la poesía
y el don de la palabra.
La obra de Carlos Reyna se lee
con deleite, y su interés, muy lejos de decaer, se acrecienta
con el correr de las páginas.
Susana Clara Etchegaray
(Buenos Aires, noviembre de 1984)
Selección
de poemas del libro >>
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