El
Fileteado (arte popular de Buenos Aires) y el Tango (música popular
y ciudadana por excelencia) vienen emparentados por un mismo signo,
ya que nacen de la misma fuente y siguen caminos paralelos.
Fue precisamente una ola migratoria llegada
a la Argentina hacia fines del siglo XIX, la que buscó crear formas
de expresión que tradujeran sus distintos estados de ánimos,
alegrías o tristezas. Esta ola migratoria (esencialmente
masculina)
originó un intenso trajín de trata de blancas que se denominó "la
Ruta de Buenos Aires". Justamente en este medio nace el Tango.
Mientras que el orígen del Tango fue marginal, oscuro y pecaminoso
(lo que podría explicar el rechazo del Buenos Aires de antaño
hacia este género), el Fileteado tuvo sus orígenes en
los viejos transportistas de alimentos, enmarcado dentro de un mundo
de trabajadores esforzados, de esos que llevan sus tareas de sol a sol.
Sin embargo, el rechazo al Fileteado fue mucho más generalizado
y duradero que aquel que se opuso al Tango.
El Filetedo nació en una carrocería del Paseo Colón y ha sido muchas
veces desechado, olvidado y denigrado. Justamente por eso le ha costado
abrirse paso. Por otra parte el Tango, visto como inmoral, ha tenido
más suerte en su difusión. Probablemente porque el Tango es el placer
de la noche y también porque fue aplaudido en el mundo entero.
En la difusión del Fileteado contribuyó mucho León Untroib, desde su
puesto en el Mercado de Anticuarios en la Plaza Dorrego, los domingos.
Su labor pedagógica fue fecunda. Y curiosamente son los más jóvenes
que volvieron a filetear carros, ya no para carros de mercado, sino
para estancias, hoteles campestres y desfiles.
Hoy el Filetedo Porteño y el Tango se reencontraron en portadas
de discos y en las carátulas que acompañan a los CDs. Pero también
estuvieron presentes en las calles de Buenos Aires, en el diario trajín
de los transportes de pasajeros que llevaban su ornamentación
y también... ¡la foto de Gardel!... Hasta que una ley promulgada
durante la dictadura militar, y todavía vigente (quisiera uno
entender por qué), prohibió expresamente el fileteado
en las carrocerías de los colectivos y cualquier otro medio de
transporte público de pasajeros.
A pesar de ello el Fileteado Porteño (hoy más difundido
y extendido a la web)... ¡sigue más vigente que nunca!