«El Huerto de los Salmos»
Una cosecha de la más pura
y elaborada poesía, plasmada dentro
de la libre versificación.

La portada de
«El huerto de los salmos»
(gentileza de
Garzón Ediciones)
Entre
muchos de los libros de reciente aparición que han llenado las páginas
de los medios gráficos, radiales y televisivos (sin dejar de lado el
periodismo a través de Internet), uno de los que más ha llamado la atención
ha sido el último trabajo del escritor puertorriqueño Iván Segarra Báez,
«El huerto de los salmos», volumen que compila las últimas poesías
de su reciente elaboración y en las que alterna la prosa y el muy popularizado
verso de medida libre, que —como ocurriera con las anteriores ediciones
de sus libros— ha tenido muy buena acogida y recepción por parte de
la prensa especializada.
En esta ocasión, como
a muchos de los que escribimos en este medio, me ha tocado el raro privilegio
de ser uno de los primeros receptores de la obra de este autor, que
llegara a mis manos conjuntamente con la solicitud —a expreso pedido
del autor y su editor— para escribir algunas lineas a modo de comentario,
y que sirvieran para la difusión y presentación del libro.
Y el resultado de mi introspección no ha sido para nada desalentador.
Porque «El Huerto de los salmos» es un compendio de la más notable
y rica poesía pura que pueda plasmarse en el contexto de la libre versificación.
Iván Segarra Báez alterna, a lo largo de las páginas, imágenes de alto
vuelo y fino lirismo, que van desde la prosa poética al muy cultivado
verso de medida y rima libre de ataduras. Pero el buen resultado obtenido
no es un logro que conlleve una tarea simple y sencilla. Al no estar
presente allí la rima y la médida, que son normalmente los elementos
que brindan el aporte necesario para una buena sonoridad y musicalidad
en los versos, el autor se ve obligado a suplirlos con su más acendrado
y natural dominio de los juegos estilísticos hábilmente manejados.
Como resultado final, el autor termina plasmando una poesía de sutiles
contrastes entre un surrealismo siempre moderado, el relato épico y
el erotismo llevado a los más puros confines de lo eterno, lo etereo
y lo perfecto. Todo siempre volcado en imágenes y figuras de espontanea
originalidad, pero al mismo tiempo de una esmerada y notable sencillez.
El «Huerto de los salmos» es, en resumen, un culto al amor, la
pasión y el constante peregrinaje del hombre en su lucha por la vida
eterna.
Cabe destacar que
Iván Segarra Báez dirige uno de los periódicos de mayor difusión
en su país, al tiempo que su obra literaria ocupa importantes espacios
en medios gráficos especializados, entre ellos la Revista Internacional
de Literatura del grupo Mirandes Burgos (España), la Revista
Provincia, de Córboba (Argentina), y el periódico Informando,
de la ciudad de Buenos Aires.
En el verano del año 2001, Segarra Báez visitó nuestro país,
con motivo de la presentación de su tercer libro.
Carlos Reyna
Buenos
Aires, julio de 2003
(Esta
nota también fue publicada en el diario «El Oeste», de
Mercedes, Buenos Aires)