No
puedo escribir contento,
porque en mí la pena mora.
Yo si canto es con lamento,
porque vivo como el viento,
que va solitario y llora.
No canto a las cosas bellas,
pues mi lira está de duelo.
Y si envidio a las estrellas,
es porque están junto a ella,
en la grandeza del cielo.
Y en las noches estrelladas,
cuando lloro mi castigo,
dos lágrimas resbaladas.
dejan vidriosas miradas,
que sólo buscan tu abrigo. |
¿Porque
te fuiste querida?...
Ya sin ti mi ser no espera
más que el día de partida,
cuando comience mi vida,
el mismo día que muera.
Y en una mañana hermosa,
de esas que incitan a amar,
como errantes mariposas,
nuestras miradas ansiosas
se volverán a encontrar.
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